Conoce nuestros programas Corner

Navegacion principal

UNA VOZ FUERTE RESUENA EN CARTAGENA

Por: Alfredo Castellar. Activador de la RedAcciónDePaz, Cartagena, Bolívar.
La RedAcciónDePaz, Red de Jóvenes Constructores de Paz, es un escenario de participación colectiva, en el que líderes jóvenes de Colombia se unen para trabajar por construcción de paz.
 

Llego a casa de Petrona Rodríguez*, mi entrevistada, me recibe su hija con la noticia de que no está: “Ella salió para la casa de Flor, a buscar un megáfono para contarle a la gente sobre la actividad de mañana”. Camino por una calle estrecha con palos de mango a lado y lado, en la dirección que me indicó la hija de Petrona. En la esquina un corrillo de mujeres se quejan por el mal servicio de electricidad, entre ellas resalta una, quien parece estar al frente de la reunión. Por fin la reconozco, ahí está Petrona.

Al acercarme me introduje sin llamar la atención, solo escuchando lo que esta mujer pregonaba. Al oírla recuerdo a esos buenos líderes sociales del Cauca que han perdido sus vidas por esta valiente vocación.Y es que Petrona Rodríguez es una líder innata, le brota en la piel su pasión por levantar la voz por de los menos favorecidos, siempre recordando que es una de ellos. Esta reunión no fue organizada por ninguna entidad del distrito ni mucho menos una privada, tampoco por Petrona, pero es tal el reconocimiento de esta mujer en su comunidad, en el barrio Villas de Aranjuez, que cuando la ven los vecinos se acercan a preguntar por nuevas noticias o “buenas nuevas” como ella dice.

“El reconocimiento se lo gana por todo los beneficios que ella trae a la comunidad”, dicen algunas mujeres. No es para menos, ya que esta mujer es capaz de movilizar a cientos de personas en una marcha, alzar su voz en las emisoras más escuchadas de la ciudad y hasta en la prensa más leída. Solo con el objetivo de visibilizar las necesidad de su comunidad.

Pero ¿de dónde nace esta pasión de servir y liderar? Le pregunto en medio de esta reunión ocasional. De manera rápida cambia la actitud de mujer fuerte y deja ver sus ojos empañados de lágrimas: “para mi servir es un don de Dios, porque no cualquiera es líder, esto solo puede ser con amor por el otro” -me responde.

El interés por el liderazgo le nació desde sus quince años de edad, cuando fue obligada a desplazarse a una tierra desconocida que no la recibió de la manera más acogedora. Oriunda de Turbo, Antioquia, llegó al barrio El Pozón, con dos hijos pequeños, un niño y una niña. Para ella no fue fácil realizarse en un territorio irreconocible, donde no contaban con servicios públicos ni con una vivienda digna, pero esperanzada de cambiar su situación decidió buscar trabajo, dejando su hijo más pequeño bajo el cuidado de una vecina, la cual no encontró al regresar, para su desgracia esta mujer que le había mostrado confianza, la había despojado de su pequeño, sin dejar rastro. “Eso fue un golpe muy duro para mí”, me dice, lo que la hizo desplazarse nuevamente a su tierra, con el anhelo de encontrar paz.

Tristemente, no fue así, poco después de regresar fue víctima de una violación. De ese hecho tan triste, quedó embarazada de una niña. Ella no quería esa vida para sus dos pequeñas, razón que la cual dejó su tierra, para volver a Cartagena, ya no era la misma inocente niña del monte que se dejaba engañar tan fácilmente, era una mujer decidida a trabajar y a cambiar su entorno.

Desde ahí, junto a varios líderes del barrio El Pozón decide crear una “banda” para gestionar inversión social en la comunidad, en ese proceso ganó reconocimiento en todos los sectores de este popular barrio, pero eso no fue suficiente para saldar la necesidades de su familia que aumentaba con el nacimiento de su primer nieto, hijo de Natalia, la hermosa niña que nació de aquel terrible suceso. Natalia, por ese entonces, creyó conocer el amor por primera vez. Sin embargo esa promesa quedó incumplida, invadida por la decepción le puso fin a su propia vida. Otra tragedia para Petrona, otro motivo más para seguir con su vocación, así lo vio ella.

Hoy la señora Petrona, hace parte de las 8.307.777 víctimas que nos han dejado más de cincuenta años de guerra, según el Registro Único de Víctimas. Pero de víctima solo le queda la llama de trabajar por otros, pues a pesar de los golpes que le ha dado la vida, no descansará hasta que su comunidad sea respetada.

*El nombre fue cambiado por solicitud de la fuente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

oyun sitesi tv izlemek ucuz elektronik sigara friv oyun bedava oyunlar